viernes, 30 de junio de 2017

Médanos de Coro.




Médanos de Coro.
 
De todos los paisajes de la naturaleza hay uno que refleja con mayor exactitud el sentimiento de la soledad, ese es el desierto. Lugar donde el aire se hace amigo de la arena, y juntos juegan a hacer formas sobre el suelo, y a construir montañas. Las espinas de las escasas plantas muestran una rispidez que solo es palpable en momentos de plena soledad. Hoy me tocó vivir esa experiencia en Venezuela, un desierto, un lugar para reflexionar, para admirar ese coqueteo entre aire y arena. Lugar que me hizo pensar en este ciclo que está por terminar, donde todos los pasos que he dado, todas las huellas que he dejado resultan ser efímeras, pues el viento las borrara, pero el camino avanzado siempre será el reflejo de experiencias y de vagas memorias.  Dentro de un reloj de arena, allá a lo lejos, desde el desierto se alcanza a ver una hermosa nube que asemeja una explosión nuclear, y conforme se va acercando va pintando un colorido arcoíris, que sube desde la arena y termina en el cielo; paleta de colores que ilumina siempre la vida, los ciclos que terminan y los que están por venir.

DHG, Junio, 2017. Coro, Falcón. Venezuela.