miércoles, 23 de agosto de 2017

109. CARTA A LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.



CARTA A LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

Brindo por los verdaderos “Estados Unidos de Latinoamérica”

El principal PROBLEMA que yo pude apreciar  en Venezuela es la FALTA DE ORGANIZACIÓN. El país está completamente desorganizado en todos sentidos, el gobierno está por  ningún lado, sin dirección y sin rumbo fijo.  Del otro lado las protestas de la oposición no tienen muy claro el camino a seguir, saben que quieren un cambio pero no saben cómo lograrlo y hacia dónde dirigirlo. Venezuela necesita de un nuevo libertador, un nuevo Bolívar, alguien que los guíe en una nueva lucha  en busca de paz.
Los negocios necesitan organización, la sociedad también, el transporte ni se diga, y el turismo que podría ser una de los puntos a explotar, ahora es solo un recuerdo que comienza a olvidarse. Las autoridades por igual necesitan organizarse para ver si dejan de ser tan CORRUPTOS, debería de darles vergüenza estar haciéndole esto a su país. La clase alta en vez de derrochar sus millones sin sentido, deberían de organizarse para hacer proyectos productivos para el país y la gente sin recursos hay que ser creativos, disciplinados y honrados para así lograr ese crecimiento que los vuelva a poner en ese nivel medio donde pueden resurgir las oportunidades de progreso. El gobierno debe dejar de lado ese egocentrismo que ya suena tan absurdo en la voz de su líder, pues ese socialismo que predican es el mismo que tiene a la sociedad tan pobre, triste y descontenta; muchos de los preceptos que alguna vez postulo Chávez eran positivos pero no todos,  muchas de las ideas del general fueron perdiendo fuerza pues no fueron implementados de la mejor manera, y después de emprender algo nuevo siempre es importante sentarse a reflexionar para ver qué cosas se están haciendo bien y cuáles no, hoy Maduro en vez de estar alimentando su ego tratando de quedar bien con el pueblo, debería sentarse a hacer esa reflexión.; por otro lado la oposición tiene que organizarse para saber realmente cual es el fin de la lucha, no solo hay que quitar a Maduro, también hay que saber a quién poner, y estoy seguro que en estos momentos no hay alguien que pueda representar una causa libertadora. Los intereses extranjeros sobre estas tierras son muy fuertes pues Venezuela es una tierra muy rica, no se vendan a ninguna otra nación, acepten las ayudas pero nunca pierdan su soberanía y su identidad, ustedes y solo ustedes tiene que aprender a sacarle provecho a sus riquezas.


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“EL TIEMPO”
Con toda esta mala organización y corrupción hay algo  que le están robando al pueblo en general y que es fundamental, EL TIEMPO, algo que no vuelve, el dinero viene  y va, la comida también, pero el tiempo solo va, y acá con las filas, con los buses, con la espera para poner gasolina, con las trancas, con la interminable cuenta de  los billetes viejos, con la vida en sí siempre se está perdiendo tiempo. Hermanos venezolanos les están quitando algo primordial y muchos de ustedes ni cuenta se están dando, les están robando la vida,  la vida es corta y se va rápido, es absurdo que los hagan perder el tiempo. Luchen por su tiempo, luchen por su vida, aprovéchenla.
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¿QUÈ HAY QUE HACER DESDE ADENTRO?
Qué pasaría si cuando  entré la constituyente en vez de salir a protestar con una semana de anticipación preparados para hacer estallar la guerra en cualquier momento, (hago la reflexión) que pasaría si en vez de eso la semana previa a las elecciones, el pueblo se queda tranquilo en casa, se ponen a leer, se relajan unas horas y se ponen a pensar en que solución le pueden dar a la situación actual de su país. Estoy seguro que cuando el gobierno vea las calles vacías, en esos momentos si se va a preocupar. El día que el gobierno celebre la victoria de la Constituyente, ese día todo Venezuela debería salir a buscar algún lugar natural, el que más les guste, no vayan a bloquear carreteras o avenidas, mejor vayan a la playa, a la montaña, a la selva, a las islas, a los cayos, y allí comiencen a protestar, con ideas y  con fundamentos, eso sería mucho más efectivo que cualquier enfrentamiento directo con la guardia bolivariana.
Estoy seguro que la sangre de Bolívar pertenece, más que a nadie, a este pueblo, su genética libertadora está en todos y cada uno de los que quieren un país diferente, pero hay que conocer a fondo los ideales que forjaron a un libertador de su envergadura, sus estrategias, sus valores, su forma de trabajar en conjunto, para con todo esto poder pensar en un verdadero cambio. El día que esto suceda no serán ustedes los venezolanos los que celebren, seremos todos los latinoamericanos los que vamos a celebrar por ustedes, pues en ese  momento estarían marcando un modelo a seguir para las naciones que  necesitan quitarse la influencia negativa de los Estados Unidos y de los países que se hacen llamar “primer mundistas” para aprender a valerse por sí mismos. Las respuestas no vienen por el debate político entre socialismo y capitalismo, no sirve de nada pelear por fanatismos obsoletos que no han funcionado y que ahora tienen a este mundo en una crisis global. Hay que innovar, hay que encontrar equilibrios, hay que buscar justicia e igualdad. La tarea, hoy más que nunca, de encontrar ese balance, es de ustedes mis hermanos venezolanos. Como ya lo he mencionado yo vine a visitar este país, que actualmente está en tan delicada situación, porque confió plenamente en la gente buena; yo hace tiempo deje de creer en los políticos, hace mucho más deje de creer en las doctrinas económicas, también en las autoridades corruptas y en las fronteras, pero hoy más que nunca, después de haber hecho un largo viaje por casi toda Latinoamérica, creo ciegamente en el corazón de la gente, por eso estoy convencido que debajo de la tierra, hay una América Latina que hace que el motor del mundo siga distribuyendo sangre por todo el planeta.
¿QUÈ HAY QUE HACER DESDE AFUERA?
A los demás países latinoamericanos nos queda la tarea de ayudar a la nación hermana más necesitada en la actualidad. Estoy seguro que los países dentro de toda esa decadencia política tienen cosas buenas que ofrecer a Venezuela, y considero que nadie tiene que meter su cuchara en los temas políticos que son por demás delicados en el país, pero si hay que buscar la forma de brindarles una mano con lo que sea necesario. Hay que ayudarlos a organizar un poco el país; a la gente común y corriente  de todo el continente también les queda la tarea de ayudar a los hermanos venezolanos que han salido de su país en busca de nuevas y mejores oportunidades,  que no se nos olvide que ellos salieron de su país por que en su país estaban sufriendo. Somos todos hermanos no se les olvide, y acuérdense que la vida da vueltas y uno nunca sabe cuándo va a necesitar una mano, y las manos que ayudan nunca van a tener ni color,  ni nacionalidad.
A los venezolanos que salieron del país les pido que nunca se les olvide de dónde vienen, las raíces, los orígenes siempre son importantes,  vayan y prosperen en otros lugares, pongan el nombre de Venezuela en alto y manden ayuda a los que siguen sufriendo de las circunstancias actuales, y cuando puedan vuelvan a rescatar este país que estoy seguro que necesita mentes frescas e innovadoras.
Gente del mundo y, en especial, latinos hermanos hay que ayudar a los venezolanos.



PARA CONCLUIR.
Venezolanos sigan luchando por justicia. Los pueblos latinoamericanos son mucho más grandes y fuertes que sus gobiernos,  son el corazón que hace que lata no solo el continente, sino todo el planeta.
Venga hermanos venezolanos con inteligencia y corazón pueden salir adelante y con ello ponernos el ejemplo a todos, unidos vencerán, y unidos venceremos. Latinoamérica unida es un sueño que si todos no lo proponemos lo podemos hacer realidad.

Yo les dejo dicho que si algún día alguien quiere unirse para buscar el bien de Latinoamérica que me avise, yo  estaré bien al frente y con el puño levantado.

 Escrito por DAVID HERRERA EL GONZÁLEZ. 

sábado, 19 de agosto de 2017

107. PAR DE INTENTOS FALLIDOS DE IR A CARACAS.



PAR DE INTENTOS FALLIDOS DE IR A CARACAS.

  La tercera será la vencida……….

En un gusto poco habitual yo  tengo la capacidad de disfrutar del caos y el desorden de las grandes ciudades.  Las capitales de los países en Latinoamérica son el experimento donde millones de personas usan los eslabones de identidad nacional e histórica para aprender a convivir en sociedad.
En un momento tan delicado como el que está viviendo Venezuela a mí me interesaba mucho darme una vuelta por Caracas para ver cómo es realmente la vida y la esencia de un pueblo que está en contra de su gobierno.  Pero pues algo que he aprendido del viaje es que hay que dejar que las cosas fluyan, y para visitar Caracas, tuvimos dos intentos serios, pero desafortunadamente o afortunadamente no fluyeron.
Cuando estábamos en las Playas de Tucacas, un día fuimos a conocer uno de los famosos Cayos y allí conocimos a una pareja muy dispareja, al menos en cuanto a edad se refiere,  eran una pareja de una señora caraqueña ya grande con un tipo que al principio parecía su hijo, pero que luego nos dimos cuenta que era su pareja, gente muy amable que nos invitaron a tomar unos tragos, y quienes luego nos llevaron a su casa de campo, la cual era un poco tétrica y más por la persona que cuidaba la casa,   pues era un viejo sacado de ultratumba con una tez morena y con un semblante que parecía estarse derritiendo, pero quien nos trató muy bien y con quien compartimos también una deliciosas sardinas con pasta. Ya entrada la noche y con un par de tragos encima nos hicieron la invitación para irnos con ellos a Caracas y quedarnos en su casa,  ya con el alcohol encima y sin importar que solamente nos habíamos conocido por unas horas, armamos el plan; ya en la noche cuando nos dejaron en el hotel,  había bajado el efecto del alcohol y tanto Julieta, como Luis, como yo, los tres coincidimos que había algo en ellos que no nos terminaba de convencer, no sabíamos que era. Ellos habían quedado de pasar por nosotros al siguiente día a las ocho de la mañana para irnos, nosotros pensábamos decirles que al final habíamos decidido salir hasta otro día, pero a final de cuentas ellos nunca llegaron, por lo que no tuvimos ni que excusarnos para no ir en esa ocasión a Caracas.
Posteriormente cuando estábamos en Puerto la Cruz  parecía que todo estaba listo para ir a Caracas, ya teníamos quien nos recibiera, y pensábamos ir a pasar un par de noches allá, pero de última hora y sin previo aviso Luis recibió un mensaje de Rafa, un parcero colombiano a quien habíamos conocido en Panamá, él en esos momentos estaba viviendo con su familia en la famosa Isla Margarita donde estaba trabajando y aprendiendo un poco de surf, ante su insistencia y buena onda, cuando ya teníamos todos listo para irnos, a Caracas, de último momento por mayoría indiscutible de votos decidimos ir a conocer la Isla para pasar unos días tranquilos; en vez de irnos a meter al caos de esta caliente capital terminamos conociendo una hermosa isla donde reina la paz y el aroma a caribe; preferimos ir a conocer el paraíso antes que el infierno.
A final de cuentas solo pasamos por Caracas en los autobuses que iban y venían de Puerto la Cruz, a nuestro paso alcance a ver que el majestuoso valle donde se ubica esta ciudad era inmenso y a la distancia se veía bastante cosmopolita, llena de historia y de cultura, pero eso solo lo alcance a ver rápidamente cuando pasábamos en el bus a más de 80 km por hora.
En esta ocasión no se acomodaron las cosas para ir a Caracas, de alguna forma creo que corríamos un cierto riesgo al ir, un riesgo que aunque generaba una cierta adrenalina positiva, no iba a ser nada grato en caso de algún inconveniente. Al final me quede con las ganas de conocer Caracas, pero no fue por falta de ánimos, sino porque el destino no quiso que así fuera.  El proximmo será el tercer intento, y  esta vez la tercera será la vencida pues quiero conocer ese lugar tan lleno de fuerza y de energía citadina, Caracas la capital venezolana.


Escrito por David Herrera González.

25 de Julio de 2017.






viernes, 4 de agosto de 2017

104. EL CARIBE VENEZOLANO.



EL CARIBE VENEZOLANO.
“En el mar la vida es más  sabrosa”








Una de las razones que me motivaban a visitar Venezuela, a pesar de todas las malas referencias que nos habían dado, era poder conocer esas playas que son consideradas como las mejores del mundo.
Después de haber estado en la zona de los Andes y en el desierto de Coro en Falcón, había que comenzar a recorrer el país a través de la costa. Nuestra primer parada fue en Tucacas, una zona famosa por los hermosos cayos,  donde la primera impresión del lugar no fue nada grata pues la ciudad no es muy linda que digamos, pero luego de haber conocido el Cayo de Playa Sur y la playa del Parque Nacional Morrocoy nos cambió por completo esa mala impresión a tal grado que intentamos volver pero por los problemas que tuvimos la última semana con el transporte ya no pudimos conocer el famoso Cayo Sombrero, pero bueno al menos nos llevamos esa bonita impresión del caribe, con arena blanca, aguas cristalinas y diferentes tonos de azul en el mar, y con la grata oportunidad de haberlo hecho en un hermoso cayo, después de haber tomado una lancha que  se fue bordeando por la playa, y  que de pronto se adentró entre unos mágicos caminos de manglares hasta irse encontrando con pequeñas porciones de tierra donde la gente se reunía para disfrutar del agua templada del mar. 
Nuestra siguiente parada sobre la costa fue en Choroní,  una playa de difícil acceso que pasa por el Parque Nacional Henry Pitier, donde los largos buses comienzan a recorrer esos estrechos caminos que van subiendo a esas interminables montañas repletas de selva, en algún punto se siente el frío por la altura, pero luego  hay que bajar hasta la costa, donde prolifera el calor y  gracias a este, el mejor cacao del mundo. El pueblo de Choroní era hermoso con unas estrechas calles y con construcciones antiguas, con un malecón con una vista preciosa, y con una playa a mar abierto donde el panorama no era tan lindo como en los cayos, pero la cual también disfrute mucho al remojar mi alma en sus aguas. También allí tomamos una lancha para ir a conocer uno de los pueblos donde se extrae el cacao, Chuao era el nombre de esa población. Para llegar allá el trayecto en la lancha fue por demás divertido pues la lancha se movía mucho por el brincar de las olas, mientras íbamos navegando yo me sentí realizado pues tuve uno de esos momentos del viaje en que uno se siente completamente feliz. Para cuando llegamos a Chuao hicimos una larga caminata en medio de plantas de cacao, de ríos, de ardillas y de bananeras hasta llegar a la iglesia principal donde día con día se ponen a secar los granos de cacao, allí pude probar un delicioso chocolate que no lo vendió un enorme tipo de raza negra que se hacía llamar el ”Rey del Cacao”.
Después de haber pasado unos excelentes días en Choroní nos fuimos con rumbo a Puerto La Cruz pues allá nos esperaba nuestro amigo José Manuel, un puerto muy importante donde pudimos conocer la Isla de Plata una hermosa playa caribeña sin muchas olas, pero con un paisaje primoroso pero desgraciadamente arruinado por la enorme contaminación que produce una planta cementera que hace algunos ayeres era propiedad de CEMEX y que fue expropiada durante el gobierno de Chávez, pero donde afortunadamente terminamos conociendo a Ita y a Colacho un par de venezolanos con quienes terminamos pasando un domingo familiar.
Cuando estábamos por ir rumbo a Caracas de manera  inesperada se nos apareció la oportunidad de ir a la Isla Margarita gracias a la invitación de Rafa un colombiano que habíamos conocido en Panamá y quien ahora vive tranquilamente en la isla trabajando y practicando surf. Allí pudimos conocer en medio de las montañas, Playa Parguito, una hermosa playa donde pude por primera vez subirme a una tabla de surf, aunque mi intento no fue muy productivo si fue algo que disfrute como niño.
Desde Margarita unos días nos escapamos a un lugar lleno de paz, la Isla de Coche, una pequeña isla que es un  viaje introspectivo con el caribe como locación, un lugar donde se vive rico, entre conchas y caracoles, cactus y algas, gaviotas y  pelicanos, camarones y pescadores,  entre salares y arena,  entre rones y cumpleaños; un lugar que nos permitió estar en paz, salir a la playa, ver como el diablo pinto de colores el cielo la primer tarde cuando se metía el sol, un lugar donde comimos rico y donde se podía acabar el mundo (o Venezuela) y yo ni si quiera me hubiera enterado, pues en esa Isla no llegan noticias, la vida en esa isla está allí para disfrutarse.
 
Al final y después de haber estado en 16 países de Latinoamérica, fue en Venezuela donde tuve más tiempo para convivir con la paz del mar, un lugar donde me siento cómodo, cuando estoy dentro del agua me siento  parte de la naturaleza,  tal vez eso de la  evolución sea cierto, vaya que sí,  nuestro origen como especie viene del mar.

 
Escrito por David Herrera González.

 25 de Julio de 2017.


Fotografias de Julieta D' Ambrosio